“Memento Amare” reinterpreta la vanitas clásica desde una perspectiva emocional. La imagen escenifica un encuentro entre la vida y la muerte, no como oposición, sino como abrazo. La figura, radiante en su quietud, yace bajo un esqueleto que la abraza con una ternura cautivadora. Belleza y decadencia se fusionan, invitando a la reflexión sobre la proximidad del amor a la pérdida.
En esta escena teatral y gótica, lo sensual y lo mórbido se difuminan, haciendo eco de la fragilidad del deseo y la inevitabilidad del desvanecimiento.
Inspirado en imágenes anónimas que circulan en la cultura visual romántica oscura, este autorretrato reivindica el motivo a través de la autoría femenina, transformando la objetivación en presencia y la memoria en elección.
La obra cuestiona cómo somos vistos, recordados o consumidos: cómo la pasión puede santificar o devorar. “Memento Amare”, susurra, “porque todo se desvanece, y aun así, buscamos la memoria, el deseo, el significado”.
CAJA DE LUZ (Prototipo)
Tamaño: 25x25cm
Papel: Hahnemühle FineArt Baryta
Edición: P/A
Precio La Cabina: 490€
Pieza parte de la Serie fotográfica inspirada en Juana I de Castilla – Ver SERIE COMPLETA AQUÍ –
En Juana’s Heart, el corazón, símbolo de la pasión y el sufrimiento, aparece literalmente expuesto para reflejar la intensidad emocional que se le atribuía a Juana. Al mismo tiempo, las ramas aferrando el corazón sugieren la fortaleza interna de quien se aferra a su derecho y a su verdad, a pesar de ser tachada de “loca”.
La fractura visual que permite ver el corazón, que a primera vista parece una herida, se transforma en una ventana hacia la autenticidad de sus emociones, haciendo eco de la dualidad entre la fortaleza que se espera de una reina y la fragilidad humana que a menudo se oculta tras esa fachada.
El uso de la luz y la sombra en la fotografía refuerza este contraste: por un lado, la iluminación que resalta el brillo del corazón simboliza la vitalidad y la esencia inquebrantable de Juana, mientras que las sombras circundantes sugieren la oscuridad de su destino, marcado por el aislamiento y el rechazo.
La imagen no es solo una representación estética, sino una invitación a reconsiderar la historia desde una perspectiva más íntima y empática, en la que el corazón de Juana se erige como símbolo de su autenticidad, resiliencia y la eterna lucha entre la apariencia y la realidad.
CAJA DE LUZ (Prototipo)
Tamaño: 25x25cm
Papel: Hahnemühle FineArt Baryta
Edición: P/A
Precio La Cabina: 490€
Oblivion | Atrapado en el Leteo. Los recuerdos se desvanecen lentamente. Lete me arrastra hacia el olvido, hacia la no existencia, hacia la nada.
Forget Pleasure
Forget Pain
Forget Money
Forget Religion
Forget Sex
Forget Emptiness
Forget Joy
Forget Love
Forget Fear
Forget Dreams
Forget Sorrow
Forget Success
Forget Failure
Forget Time
Forget Space
Forget Identity
Forget Purpose
Forget Desire
Forget Regret
Forget Hope
Forget Despair
Forget Truth
Forget Lies
Forget Beginnings
Forget Endings
Forget Memories
Forget Beauty
Forget Ugliness
Forget Silence
Forget Noise
Forget Power
Forget Weakness
Forget Pride
Forget Shame
Forget Freedom
Forget Anger
Forget Peace
Forget Envy
Forget Contentment
Forget Hunger
Forget Fullness
Forget Light
Forget Darkness
Forget Dreams
Forget Nightmares
Forget Laughter
Forget Tears
Forget Past
Forget Future
Forget Present
Forget Live
Forget ME
Forget YOU
Técnica: Fotografía
Impresión fotográfica Giclée
Tamaño: 30x40cm
Papel: Hahnemühle FineArt Baryta
Edición: 1/10
Precio La Cabina: 650€
En Into the Woods, la figura no posa: se desvanece. No es un retrato, sino un eco.
Lo que aparece en el centro del encuadre parece una presencia humana, pero su movimiento es demasiado lento —o demasiado antiguo— como para pertenecer del todo a este mundo. El bosque actúa como una cámara oscura que exhala niebla y traga bordes; un espacio donde el sujeto deja de ser protagonista y se convierte en residuo, en trazo, en resto de sí.
La estética pictorialista no se utiliza aquí para embellecer la escena, sino para erosionarla: la imagen se vuelve turbia, blanda, desdibujada, como si la luz misma dudara. No hay certezas, solo una transición: un cuerpo atrapado entre avanzar y disolverse, entre existir y desvanecerse en la memoria del paisaje.
El bosque funciona como metáfora de lo que olvidamos a propósito —y de aquello que regresa a pesar de nosotras.
Into the Woods habla de entrar en un territorio donde la identidad pierde forma, donde cada paso puede ser una búsqueda… o una renuncia.
Autorretrato
Técnica: Fotografía
Impresión fotográfica Giclée
Tamaño: 30x40cm
Papel: Hahnemühle Photo Rag Pearl
Edición: 1/10
Precio La Cabina: 650€
Esta imagen fue creada en un momento de desgarro personal, tras una ruptura que dejó al descubierto los límites de lo que una puede dar. En ella, el cuerpo aparece sujeto por una cuerda que no solo inmoviliza: también comprime, exprime, retuerce. Es la representación de ese gesto desesperado por seguir ofreciendo incluso cuando ya no queda nada. Cuando una se ha entregado hasta el punto de vaciarse por completo.
La piel, aún viva, convive con una figura espectral que brota del interior, fusionada con ramas secas. Esa figura es también el yo: una versión consumida, deshidratada, simbólicamente muerta. Las ramas remiten a lo que alguna vez fue fértil, al deseo de seguir floreciendo aunque ya no haya savia. Es un cuerpo escindido entre lo que permanece en pie y lo que se marchita por dentro.
Esa figura seca puede interpretarse de dos formas opuestas pero complementarias. A veces parece tatuada en la piel, como una marca que permanece y no se borra. Otras, da la impresión de brotar del interior, como si el cuerpo se abriera y dejara escapar una parte de sí que ha quedado arrasada. Esta ambigüedad visual no es accidental: habla de cómo ciertas experiencias se alojan tanto dentro como fuera de nosotras. Son cicatrices visibles e invisibles. Se llevan a flor de piel y también en lo más profundo. No se sabe bien si son heridas o partes constitutivas. Lo cierto es que, una vez han aparecido, ya no se puede volver al cuerpo anterior.
… Una hormiga que no es hormiga avanza sobre el muslo. No es un elemento casual: representa la descomposición que siempre llega cuando algo ha dejado de estar vivo. La hormiga no muerde, no ataca; simplemente está ahí, como recordatorio de que incluso la entrega más pura puede pudrirse si no encuentra reciprocidad. Es la imagen de lo que queda cuando lo emocional se estanca y comienza a deteriorarse.
Y aun así, la mano sigue apretando la cuerda. Como si todavía esperara que quedara algo más dentro. Algo que poder ofrecer. O tal vez algo que rescatar…
Autorretrato
Técnica: Fotografía
Impresión fotográfica Giclée
Tamaño: 40x50cm
Papel: Hahnemühle Photo Rag Pearl
Edición: 1/5
Precio La Cabina: 850€
The Imposter nace de una necesidad: confrontar cómo el cuerpo propio es a menudo terreno de culpa, vergüenza y exigencias ajenas. Es una exploración íntima —y colectiva— de lo que nos hicieron creer que debe ser aceptable, deseable, vendible. Porque aceptar tu cuerpo nunca fue —ni es— algo neutral.
Trabajo con la fotografía como espejo roto: cada imagen fragmenta el ideal para revelar contradicciones, inseguridades, deseos ocultos. No se trata de reivindicar una belleza alternativa: se trata de admitir que uno puede sentirse impostor de sí mismo. Que el cuerpo impone, exige, pesa. Que la aceptación no siempre llega, y que muchas veces solo aprendemos a fingir.
La serie recorre distintas etapas de mi relación con mi cuerpo: la negación, la exposición, el conflicto entre amor y rechazo, la vulnerabilidad. Y aunque muchas veces no hay respuestas, hay preguntas. Hay un reclamo. Un esfuerzo por nombrar lo que duele.
The Imposter no busca consuelo. Busca visibilidad. Busca honestidad.
We are impostors. And we are legion.
Autorretrato
Técnica: Fotografía
Impresión fotográfica Giclée
Tamaño: 20x25cm
Papel: Hahnemühle FineArt Baryta
Edición: 1/10
Precio La Cabina: 252€ / Unidad
Precio Serie completa (x6): 1300€
